Bienaventurado aquel que vive menos que su dios

«Oh, Padre, a quien reconozco sobre todo [...] te dejo a ti la eternidad; pues ¿qué es el hombre para que viva toda la edad de Dios?». Herman Mellville. Está escrito que nosotros, los que probamos del fruto de la flaqueza, somos indignos de conmiseración. Pero si el dios en el que creo se vaciara... Leer más →

Sin nudos

Me desato las ligaduras de la pureza y me las abrocho otra vez, porque en mí cohabitan la virtuosa y la penitente la bandida de las mariposas rancias y la domadora de culebras. Me desato con prisas, con indecencia, para exponer mi nueva química ─átomo por átomo─ en el cruel escaparate que es la Tierra.... Leer más →

Delirios

Te tengo, pero es a gajos como si fueses humo en mis manos. Defiendo una sombra de ti con las garras del ensueño cual tesoro ofuscante, cual sueño fútil, pues te has vuelto niebla de mis carbones dolientes, de mi corazón de hielo seco… Me eres tan ambiguo como el espacio nacido entre el insomnio... Leer más →

Para vivir

Para vivir ella te anticipa y te llama en la aridez húmeda del olvido, en su hervidero de amor. Para vivir le basta tu sonrisa, el instante pequeño en que acercas tu boca a su cara y ella se pone a vibrar cual arbusto al viento. Para vivir ella te ofrece un bocado de luna,... Leer más →

Amantes

Nacimos en los siglos y en los siglos nos perderemos, nos besamos con los años que se nos aprontan en los labios. Y es que tú y yo hemos sido tantos, y en tantos cuerpos y de tantas maneras que somos los amantes sin memoria. Somos prófugos de la nada, domadores del ocaso… de las... Leer más →

Laberinto

No encuentro el amor. En este laberinto levantado a fuerza de soledades soy el minotauro recluso en la rotura del tiempo. Creíamos que el amor era la fuente y no el agua, hoy sabemos que es el dolor, no la herida. No hallo al amor pero lo presiento como a ti. Lo intuyo tal como... Leer más →

Revelación

El silencio se hace en mí y yo en él. Soy como el oasis sumergido que repta por la noche, despierto. Cuerpo acuoso que se nutre solo. Tengo un redil de afónicos versos, alma de pantano desvalido. Consumo nocturnidades como drogas hasta que llega el sol con su sintonía rabiosa y me revela la desgracia... Leer más →

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