Poesía: Ventana con vista

El viento está desobediente.
Faltaron todos menos tú
a esta ceremonia de cenizas y gallos.
Debería amarte en colosos diminutivos
amorcito pedacito loquito
andar sobre la cuerda floja de tu desnudez
y despegar los gajos de luz que nublan tus ojos.
Cuánto me alegra estirar la liga de la mirada
hasta donde tú te sumerges
allá, debajo de la luna atardecida.

Haríamos bien en extraviarnos
en el medio de un par de coordenadas cabalgantes.
Ir y no ir, ser y volver,
dividir el tiempo en gacelas,
hallar el misterio de los alfas y los omegas.

Demandaré una ventana con buena vista,
una con vista al mar de tus prosodias,
a tus caderas lubricadas de veranos,
porque me hace falta tu voz para toda una vida
y tu piel de cantera cincelada a pulso lento.
Quiero una ventana con vista hacia el mañana
por donde trepen los silencios sin urgencia de escaleras.

 

Alejandra Meza Fourzán ©

"Muchacha en la ventana", de Salvador Dalí

“Muchacha en la ventana”, de Salvador Dalí

 

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